Nuestra metodología

Por qué tienes que poder fiarte de lo que lees aquí

En embarazobebes.com hablamos de embarazo, parto, posparto y crianza: decisiones que afectan a tu salud y a la de tu bebé. Por eso no escribimos «lo que nos parece» ni repetimos lo que se dice en los grupos de madres y padres. Partimos siempre de la mejor evidencia disponible y te la contamos con claridad, sin alarmismo y sin hacerte sentir culpable por las decisiones que tomes.

Esta página explica, de forma transparente, cómo elegimos los temas, qué fuentes consultamos, cómo revisamos los contenidos y cuándo los actualizamos. Si en algún momento crees que algo está desactualizado o es incorrecto, puedes escribirnos y lo revisamos.

Qué fuentes consultamos

Damos prioridad a fuentes reconocidas, públicas y revisables. Entre las que usamos de forma habitual están:

  • Organismos oficiales españoles: el Ministerio de Sanidad y las guías de práctica clínica del Sistema Nacional de Salud.
  • Sociedades científicas españolas: la Asociación Española de Pediatría (AEP) y la Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia (SEGO), entre otras.
  • Organismos internacionales: la Organización Mundial de la Salud (OMS) y guías de referencia como las del NICE (Reino Unido).
  • Revisiones sistemáticas: especialmente las revisiones Cochrane, que resumen lo que dicen muchos estudios a la vez en lugar de un solo artículo aislado.

Cuando una recomendación oficial española y una internacional difieren, lo decimos abiertamente y te explicamos cuál sigue la práctica habitual en España, porque es el contexto en el que vives y te atiendes.

Cómo leemos y jerarquizamos la evidencia

No todos los estudios pesan lo mismo. Un titular llamativo basado en un estudio pequeño con ratones no es lo mismo que una revisión sistemática de miles de personas. A la hora de redactar damos más peso a:

  • Guías de práctica clínica y consensos de sociedades científicas.
  • Revisiones sistemáticas y metaanálisis (como los de Cochrane).
  • Ensayos clínicos bien diseñados.

Y tratamos con prudencia los estudios observacionales aislados, las notas de prensa y los artículos sin revisión por pares. Cuando citamos un dato, intentamos que se entienda de qué tamaño es el efecto y a quién aplica, no solo si «sale en un estudio».

Qué hacemos cuando la evidencia es incierta

En salud materno-infantil hay muchísimas preguntas sin una respuesta única y cerrada. Cuando la evidencia es escasa, contradictoria o todavía no es concluyente, no te lo escondemos: lo decimos con palabras como «la evidencia es limitada», «los estudios no coinciden» o «todavía no hay datos suficientes».

En esos casos te explicamos las opciones razonables y los matices, en lugar de fabricar una certeza que no existe. Y te recordamos lo más importante: la decisión final, en tu caso concreto, la tomas tú con tu matrona, tu ginecólogo/a o tu pediatra, que conocen tu historia.

«Más nuevo no siempre es mejor»

Una novedad que circula por redes sociales no convierte automáticamente en obsoleto lo que recomiendan las guías. Muchas «últimas tendencias» en crianza o nutrición no han sido confirmadas, o directamente contradicen lo que dice la evidencia acumulada durante años.

Por eso no perseguimos titulares. Preferimos esperar a que una recomendación esté respaldada antes de presentártela como un hecho. Cuando algo es prometedor pero todavía está en estudio, te lo decimos así, sin venderlo como una verdad establecida.

Revisión por profesionales colegiados

Los contenidos sensibles para la salud se revisan con el apoyo de profesionales sanitarios colegiados (matrona, ginecología, pediatría y psicología perinatal, según el tema). El aval clínico de lo que publicamos lo dan personas reales y colegiadas, no una inteligencia artificial. Puedes conocer su papel y el proceso de revisión en la página Colaboradoras y revisión profesional.

Política de actualización: «Actualizado el…»

La evidencia cambia, y un contenido de salud que no se revisa envejece mal. Por eso:

  • Cada contenido relevante indica la fecha de su última actualización («Actualizado el…»), para que sepas hasta cuándo lo hemos revisado.
  • Revisamos los contenidos de forma periódica y, además, cuando cambia una recomendación oficial importante de la AEP, la SEGO, la OMS, el NICE o el Ministerio de Sanidad.
  • Cuando corregimos un error de fondo, lo señalamos con transparencia (ver nuestra Política editorial).

Información, no consejo médico

Todo lo que publicamos tiene una finalidad informativa y educativa. No sustituye la consulta con tu profesional sanitario ni constituye consejo médico para tu caso particular. Ante cualquier duda sobre tu salud o la de tu bebé, consulta con tu matrona, tu médico/a o tu pediatra.

Ante una urgencia, llama al 112. Si necesitas apoyo en salud mental o atraviesas una crisis emocional, en España puedes llamar al 024 (línea de atención a la conducta suicida).